¡¡No quiero doble shot!!
Hay una cosa de los Starbucks españoles que me saca de mis casillas, y es la puñetera manía de la chica o chico que te atiende de hacerte mil preguntas para ponerte el café que le has pedido. Si yo digo que quiero un Café Latte Mediano (Grande, según la nueva nomenclatura del Starbucks) es que quiero un Café Latte Mediano… ¿tal vez no se entiende?
Tengo una maravillosa lista de opciones para elegir, la cual sólo tengo que leer. Y si quiero “aditivos” ya los pediré, pero ¡por favor! ¡dejad de fusilar a preguntas a los clientes! Esta es la manía de muchos comercios españoles para atraerte al lado oscuro, y si ya de por sí un café en el Starbucks es una pasta, lo que no nos dicen es que un simple doble shot nos sube unos cuantos céntimos más nuestro café (ahora no recuerdo bien si son 0,20€ o más).
Esta es la típica conversación que suelo tener con la chica del Starbucks que hay en mi calle:
Yo: Hola, buenas… quería un Café Latte Mediano y un Muffin de chocolate.
Chica Starbucks: ¿Un nombre, por favor?.
Yo: David.
Chica Starbucks: ¿Quiere un shot de vainilla?
Yo: No gracias, así está bien.
Chica Starbucks: ¿Y de almendra? Está muy bueno para endulzar el café.
Yo: No, de verdad, gracias. Así está bien.
Chica Starbucks: ¿Quiere un shot extra de café?
Yo: No, no, gracias.
Chica Starbucks: Pero el normal trae poco café, ¿lo sabía?
Yo: Me da igual, como viene está bien.
Chica Starbucks: Son 5,40€, al fondo de la barra puedes recoger el café. El Muffin te lo pongo yo.
Yo: Gracias.
¡Todo esto para que me ponga el jodido café que le he pedido desde un principio! ¿Y si de verdad piensan que el Café Latte normal trae poca cafeína por qué leches no ponen el normal más “cafeinado”? En fin, la manía española de querer sablarte más por tu café con la excusa del “suave café americano”. Curioso, pero en los Starbucks del extranjero nunca me pasan estas cosas. Me sirven siempre lo que pido, sin ninguna pega ni sugerencia sin pedirla.
