El Reality Distortion Field llega a España
Hace tiempo que no leía en un periódico generalista en España un artículo sobre Macs tan afectado por el conocido Reality Distortion Field, normalmente provocado por Steve Jobs o sus métodos de marketing. En el mencionado artículo de El País digital, un tal Francis Pisani - escritor al que ya he criticado alguna vez por su deficiencia mac-tecnóloga -, nos deja caer que tal vez haya llegado la hora de plantearse la compra de un Mac. Hmmm, interesante que ahora la ciberprensa española se interese por este tema.
¿Pero por qué ahora? ¿Por el MacBook Air? ¿Por el iPhone? ¿Por el estrepitoso éxito del iPod? ¡Venga, hombre! ¡Señor Pisani, decántese por algo! Es cierto que Apple vende más Macs que nunca y que ha tenido el mejor Q1 de toda la historia. Pero tanto el MacBook Air como el iPhone no son sus únicos elementos revolucionarios nuevos. Apple siempre ha estado en esa línea y ha apostado por diferenciarse de los demás. Aunque muchas de las cosas del artículo son ciertas, creo que hay errores básicos de concepto.
No ha llegado el momento de plantearse la compra de un Mac por lo “sensual”, “bello” o atractivo que pueda parecer un portátil, o por lo “más agradable que sea un iPhone respecto a una Blackberry”. Los gadgets de Apple siempre han resultado atractivos a todos los usuarios y siempre han estado en la mirada de todos… ¡siempre!. La diferencia está simplemente en el mercado. Los portátiles o móviles ya nos son para unos pocos y “todo cristo” tiene uno, por lo que Apple no se podía permitir encarecer sus equipos respecto a los demás. Hoy día gastarse 1500€ de media en un portátil no es descabellado. Pensándolo: ¡¡250.000 de las antiguas pelas!!. El diseño hoy día es simplemente un valor añadido para la mayoría de los terrestres, pero no el elemento diferenciador total.
Un ejemplo: Cuando Sony Vaio lanzó su gama de portátiles ultraligeros TZ y SZ, realmente acertados en diseño, no daban la impresión de ser muy diferentes a los demás, aún cuando en realidad su diseño lo era. Todos pensábamos lo mismo: sigue siendo un PC y haciendo lo mismo que los demás.
Antes, el elemento diferenciador de mucha gente era simplemente el hecho de tener un portátil, y por supuesto muy pocos iban a adquirir un equipo que no fuese capaz de entenderse con el Windows PC del resto de los mortales. Sólo algunos “talibanes del software” como yo nos atrevimos a ello. ¡Claro! Eso de usar Mac OS o Linux en vez del exitoso Windows era impensable. El mercado estaba vendido a Microsoft y los drivers y aplicaciones para Windows salían debajo de las piedras.
¿Cuál considero yo entonces la razón del presente y futuro éxito de los Macs? Muy sencillo: el Sistema Operativo. El hecho de que los usuarios se planteen la compra de un Mac no es por la belleza de su hardware, es porque esa belleza ahora es “user friendly”, funciona con todas nuestras aplicaciones y periféricos, ¡y soporta Windows!. Eso sí hace diferente a un portátil, que no funciona como los demás pero es compatible con ellos. Todo esto añadido a que la competencia no ha dado un paso adelante… aún.
Por tanto, no nos engañemos y no caigamos en el Reality Distortion Field, que aunque el MacBook Air sea extremadamente sexy tiene muchas deficiencias como portátil, tal y como se admite en el citado artículo y como coincide Javi desde Venera7. Sin embargo, el MacBook Pro, a un precio similar, me ofrece el mismo Mac OS X con multitud de características superiores, a la vez que un atractivo bastante resultón. Su única desventaja: su peso (1,2kg más) y delgadez (la mitad de delgado de media). Ahora sólo falta que le incorporen las nuevas tecnologías del Air (e.g. Trackpad Multitouch).
Notas- Lo que en las empresas tecnológicas denominamos trimestre (Quarter) fiscal [↩]
